La metáfora del granjero y el asno
- anna-psicologa
- 18 abr 2016
- 2 Min. de lectura
¿Conocéis esta metáfora?
Resulta muy útil para explicar a los clientes cómo los problemas de sus vidas los están enterrando, literalmente. "¿Hay alguna forma con la yo puedo pisotear mis dificultades?" preguntan muchos. Pues aquà os dejo una pista...

"HabÃa una vez un granjero que tenÃa un asno muy, muy viejo. Un dÃa, mientras el asno estaba caminando por un prado, pisó sobre unas tablas que estaban en el suelo, se rompieron y el asno cayó al fondo de un pozo abandonado. Atrapado en el fondo del pozo el asno comenzó a rebuznar muy alto. Casualmente, el granjero oyó los rebuznos y se dirigió al prado para ver qué pasaba. Pensó mucho cuando encontró al asno allà abajo. El asno era excesivamente viejo y ya no podÃa realizar ningún trabajo en la granja. Por otro lado, el pozo se habÃa secado hacÃa muchos años y, por tanto, tampoco tenÃa utilidad alguna. El granjero decidió que simplemente enterrarÃa al viejo asno en el fondo del pozo. Una vez tomada esta decisión, se dirigió a sus vecinos para pedirles que vinieran al prado con sus palas. Cuando empezaron a echar tierra encima del asno, éste se puso aún más inquieto de lo que ya estaba. No sólo estaba atrapado, sino que, además, lo estaban enterrando en el mismo agujero que le habÃa atrapado. Al estremecerse en llanto, se sacudió y la tierra cayó de su lomo de modo que empezó a cubrir sus patas. Entonces, el asno levantó sus cascos, los agitó y, cuando los volvió a poner en el suelo, estaban un poquito más altos de lo que habÃan estado momentos antes. Los vecinos echaron tierra, tierra y más tierra, y cada vez que una patada caÃa sobre los lomos del asno, éste se estremecÃa, sacudÃa y pisoteaba. Para sorpresa de todos, antes de que el dÃa hubiese acabado, el asno apisonó la última palada de tierra y salió del agujero a disfrutar del último resplandor del sol. (Anónimo)"
Muchos clientes llegan a terapia soportando el peso de sus problemas sobre sus espaldas, pensando, erróneamente, que "desaparecerán" si evitan enfrentarse a ellos y hacen ver que no existen. ¡No! Con los problemas hay que hacer lo que hizo el asno en nuestra metáfora: desembarazarse de ellos y pisotearlos, para poder elevarnos y asà disfrutar de la vida como realmente queremos. ¿Cómo? Te lo explico en terapia.
(Metáfora extraÃda del libro "Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): Un tratamiento conductual orientado a los valores". (Kelly G. Wilson y M. Carmen Luciano Soriano)
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